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2016-07-26 :
Los ingenieros de la matrix: ¿quién ordena internet?
Internet podría ser un caos, pero no lo es. Funciona gracias a una serie de reglas definidas mundialmente por una comunidad de ingenieros. Este año, se reunieron por primera vez en Buenos Aires. Quiénes son los latinoamericanos que están construyendo la Red del futuro.
Con más de 3.000 millones de personas conectadas en cada punto del mundo, enviando y recibiendo información desde computadoras y celulares, pero también desde televisores y autos, internet podría ser un caos, pero no lo es. La Red, el sistema nervioso de la humanidad, sigue creciendo y conecta cada vez más objetos pero sin colapsar.
Los cables no se cruzan; los datos llegan a destino; la información se divide en paquetes, viaja desde varios sitios del GPS planetario y vuelve a unirse. ¿Magia? No, ingeniería y protocolos complejos. Hombres y máquinas cooperando en el mayor invento planetario de la Historia.
Tras los años de la Guerra Fría -cuando la corporación militar, las universidades y algunas empresas desarrollaron internet-, la Red comenzó a extenderse masivamente para llegar no solo a las grandes oficinas, sino también a las aulas y a las casas de la gente; fue vital la creación de un idioma común. Al expandirse, internet precisaba lenguajes que todos compartieran, más allá de su ubicación en el mundo. En 1983, los ingenieros de software Vint Cerf y Bob Kahn crearon el protocolo TCP/IP, que se convirtió en el idioma de la Red, el código común con el que todavía hoy intercambian información bajo una serie de estándares que permiten que computadoras y dispositivos de distintos fabricantes, con distintos sistemas operativos, se comuniquen entre sí y dialoguen. El cambio fue decisivo: las computadoras no solo podían conectarse, sino charlar entre sí. Mientras tanto, cada una podía decidir, haciendo al sistema más horizontal.
Tres años después, en 1986, se estableció la Fuerza de Tareas de Ingeniería para Internet (IETF, por sus siglas en inglés), una organización que desde entonces reúne cada nuevo estándar que la Red suma para su funcionamiento.
Esas normas se conocen en la industria como RFC (Request for Comments) y se publican para toda la comunidad de internet desde que ella misma existe, es decir, desde 1969. Son su ley y se van sumando en su "Constitución": nadie puede no usarlos, porque si eso sucediera, entonces la Red colapsaría. Dos de los protocolos más importantes son, por ejemplo, el RFC 791 o "protocolo IP", que les da a los datos números de ubicación para que siempre sepan adónde llegar, y el RFC 2616 o "protocolo HTTP", que les da seguridad a las transferencias de datos en internet y fue escrito por Tim Berners-Lee en 1989.
El dream team
Pero como la Red es el gran invento planetario de la humanidad y sus usuarios son miles de millones, las reglas para su funcionamiento no surgen en solitario. Al contrario, son producto de un proceso ultracooperativo que, en cada caso, demanda mucho tiempo hasta terminarse (cada regla precisa una certeza total, ya que luego la utilizará todo el planeta). La IETF coordina alrededor del mundo ese proceso. Lo hace a través de grupos de trabajo remotos, donde participan ingenieros de todos los países posibles, que luego se ven las caras en varias reuniones anuales. La primera, en 1986, se hizo en San Diego, California. Y este año, en el cumpleaños 30 de la IETF, Buenos Aires fue por primera vez sede de un encuentro, organizado por Internet Society, otra institución de ingenieros de internet mundial, y Lacnic, el registro de direcciones de internet para América latina.
En los pasillos de un hotel lujoso en Puerto Madero, caminar por una reunión de los ingenieros de la matrix es sumergirse en una mezcla de película de hotel de Las Vegas y un college de nerds a lo Hogwarts. Los aires californianos de pelo largo, barbas canosas, remeras gigantes con símbolos de universidades y camperas deportivas dominan las reuniones, donde todos los asistentes (muchos de ellos enviados por grandes empresas de la industria como Cisco, Microsoft, Siemens o Ericsson) participan con sus propuestas para avanzar en las nuevas reglas de internet. También predominan los asiáticos, de pantalones caqui, anteojos livianos y chombas entalladas. Las que no imperan son las mujeres, 113 entre los 1.265 participantes de Buenos Aires, es decir, un 9 % del total. Pero, aun así, van ganando peso en cada encuentro, se animan a disputar el liderazgo en las reuniones, y son respetadas por el resto de la comunidad. ¿Quiénes son los que forman este dream team mundial de la Red? Aquí, el perfil de tres representantes latinoamericanos: dos argentinos y una colombiana.
Fernando Gont
Tiene 36 años
Nació en Haedo
Vive en Ramos Mejía
Es Investigador en Seguridad en S16 Networks
Gont está trabajando en un problema que se repite en internet hace 30 años pero que todavía no tiene solución: cómo asignar correctamente los números de internet sin que revele la identidad del objeto que se conecta. La cuestión representa un problema de seguridad de comunicaciones, el tema de especialidad de Fernando, otro representante de la generación de niños que entraron en el mundo de la computación en los 80 (en su caso, con una Commodore) y aprendieron las primeras líneas de código en Basic. Para él, que nació sin la obligación de la conexión permanente, mantener el anonimato en la Red es un derecho vital que busca conservar a partir de su trabajo técnico y su participación en la IETF, donde este año presentó su investigación y posibles soluciones.
La privacidad, para Gont, todavía importa. Para preservarla, él piensa desde la mente de un atacante, de alguien que quiere interferir en la comunicación de otro. "Cuando ese atacante busca sistemas, es como si jugara a la batalla naval: prueba una y otra vez con distintas direcciones.
El problema es que con la estructura actual de las direcciones de internet, le estamos dando algunas ventajas. Es como que le dijéramos que solo tenemos barcos en los recuadros pares.
Bueno, yo lo que busco es que el sistema no sea tan predecible pero al mismo tiempo funcione, para que no sea vulnerable". En su lucha, Gont es un salmón que avanza contra la corriente de un sistema que hace tres décadas arrastra esa falla. Pero él lo sigue intentando, en su tiempo libre, para que algún día se solucione.
Además de participar en la IETF, Gont (maradoniano y católico creyente, como se autodefine) es parte del Centro de Estudios de Informática de la Universidad Tecnológica Nacional y trabaja en consultoría de redes y seguridad para una empresa a través de la que da capacitaciones en Europa varias veces al año.
Eslovenia y Alemania fueron sus últimos destinos, y reconoce que allí el interés por la seguridad informática es todavía mucho más alto que acá. También fue contratado por el Gobierno de Inglaterra, al que llegó de la manera más argentina posible: "Un día, por hobby, mientras trabajaba en un empresa de electrónica naval en Buenos Aires, encontré un problema de seguridad en uno de sus protocolos y se los reporté. Me contrataron y estuve con ellos entre 2005 y 2012".
Su historia, la del self-made man que creció contra los obstáculos, empezó de chico. Su mamá escondía el triple para enchufar la computadora, la pantalla y el teclado, para que él no se pasara toda la noche frente al aparato. "Yo igual seguía: le robaba un cuaderno a mi hermana y escribía lo que quería hacer. Y en el secundario iba a un curso horrible de computación en el barrio solo para poder usar las computadoras en las horas de práctica. Enseñaban Pascal, cosas estúpidas, pero a mí me interesaban los virus y cómo se infectaban las máquinas".
María Inés Robles
Tiene 25 años
Nació en Mendoza
Vive en Finlandia
Es Ingeniera en Sistemas por la UTN / Investigadora en Ericsson
A los 25 años, Robles es la única mujer latinoamericana a cargo de un grupo de trabajo de la IETF. Mendocina, egresada de la UTN, vive en Finlandia, donde está haciendo un posgrado sobre internet de las cosas y trabaja para Ericsson. Robles ya es reconocida: "En los últimos años, fue la ingeniera con mayor exposición en toda la comunidad. Tiene un futuro promisorio, puede hacer lo que quiera, le van a ofrecer todos los trabajos que ella quiera", dice Christian O Flaherty, de Internet Society.
Su cercanía a la cordillera hizo que las primeras "cosas" que Robles conectó a internet fueran plantas, en los bosques, al pie de las montañas, para que los biólogos pudieran recibir información de ellas y hacer estudios y seguimientos. "Fuimos a El Chaltén, al glaciar Del Toro y al Huemul, con biólogos del Conicet de Mendoza, y los ayudamos a conectar las lengas a unos dispositivos para transmitir a bajas temperaturas, con lluvia o con hielo".
De los glaciares a su vida actual en un país escandinavo, la temperatura no cambió tanto, pero sí su experiencia del mundo, que empezó cuando a los 14 años se fue con una beca a Alemania y hoy continúa en una empresa sueca internacionalmente conocida por liderazgo en "objetos inteligentes" que se conectan a la Red. Robles vive rodeada de ingenieros de todo el mundo, pero recuerda, a cada momento, su paso por la universidad pública argentina: "Yo le debo toda mi base a la UTN, a mis profesores. No siempre fue fácil, me rechazaron a becas, pero yo siempre tuve claro algo: ¿quiero plata o conocimiento? Siempre elegí el conocimiento, y eso me llevó adonde estoy hoy". María Inés, además, le agradece a su clase de natación diaria, que la mantiene vital luego de largas horas entre cuentas y cálculos abstractos y días que empiezan y terminan de noche, con unas pocas horas de luz.
Además de su juventud y su origen de país austral, Robles reconoce que el mundo de ingenieros es muy masculino, aunque no machista. "Los ingenieros no son machistas. Simplemente no hay muchas mujeres, entonces cuando aparece una no saben muy bien cómo hablarle", explica ella. Y agrega: "En realidad, yo lo veo como todos los problemas que me toca resolver; para saber tratarnos, tienen que tener más información. Creo que cuanto más nos conozcan, mejor van a tratarnos".
Sandra Céspedes
Tiene 34 años
Nació en Bogotá
Vive en Chile
Es Doctora en Ingeniería Eléctrica y Computación / Profesora de la Universidad de Chile
Sandra Céspedes es un modelo de la generación de curiosos de la tecnología que nació a principios de los 80: aprendió programación en la escuela, con Basics y Logo, tuvo su primera Pentium 486 en 1991, se conectó a internet cuando entró a la universidad y chateó por primera vez en una ventana de ICQ. "Me anoté en ingeniería telemática, una mezcla entre electrónica y computación, para entender las redes de comunicación", dice desde Santiago, unos días después de la reunión cumbre, donde se mudó hace dos años, con trabajo en la Universidad de Chile.
En su país, Céspedes recorrió todo el camino de internet: desde trabajar en un proveedor instalando equipos y diseñando redes hasta probar servicios de DNS (el sistema que identifica los equipos en internet y permite localizarlos mundialmente), y como profesora de laboratorio de redes en la universidad. Con esa experiencia de "manos en la masa", de entender por qué una conexión funciona y otra no, encaró su doctorado (que realizó en Canadá), con una pregunta que, desde entonces, guía su especialidad: las comunicaciones en movimiento. "Investigo y trabajo para lograr que distintos dispositivos, como autos o bicicletas, mantengan una conexión y transmitan información, a pesar de estar en movimiento y de todas las interferencias que eso implique". En la jerga, Céspedes se dedica a las "comunicaciones multisalto", que, por ejemplo, consisten en conectar automóviles para que cada uno de ellos también se convierta en un access point, es decir, en un punto con conectividad propia a internet. En términos de marketing, trabaja en internet de las cosas, ese concepto que se repite cada vez más para decirnos que ya no estamos conectados solo los usuarios a la Red, sino también los objetos que nos rodean.
"Cuando estás en la calle o tenés una conexión compartida, van cambiando las IP y se te rompe la comunicación. Yo trabajo para mantener la conexión activa, construyendo distintos intermediarios fijos en el medio de manera de poder redireccionar el tráfico a partir de ellos", cuenta Sandra Céspedes, que está comenzando a desarrollar estas investigaciones en un grupo dedicado al tema que está conformando la IETF: "Sistemas de transporte inteligente". También, forma parte del Grupo de Mujeres de la IETF, que busca que los grupos de trabajo vayan aumentando su liderazgo femenino.
El de Céspedes no es un tema menor: si todos los objetos y las personas van a estar conectados, el problema será reducir los obstáculos entre ellos, hacer que esas líneas de puntos imaginarias que van de un lado a otro no se crucen o se corten en su camino. La ingeniera, apasionada de las lecturas con historia y política (García Márquez en Colombia y Roberto Ampuero en Chile), trabaja actualmente en dos aplicaciones concretas de su especialidad. La primera, un proyecto de bicicletas inteligentes, que permite que cada vehículo esté conectado y reciba información coordinada para ajustar su velocidad de acuerdo con lo que decide el líder del grupo. "Se utiliza para entrenamientos, pero también para ciudades con alto porcentaje de bicicletas, para que los conductores puedan recibir información de conglomeraciones de tránsito y elegir mejor su camino. El desafío es que esta información llegue de manera táctil, ya que no se puede molestar ni la vista ni el oído de los ciclistas que están manejando".
La segunda aplicación en la que trabaja hoy es un sistema por el cual los medidores de electricidad de las casas o los edificios puedan transmitir el consumo diario o mensual a un centro de recepción de la información, sin necesidad de que una persona deba ir casa por casa recabando los datos. En ella, claro, se vislumbra una de las contradicciones futuras de internet de las cosas: si los propios objetos harán algunos trabajos de los hombres, el trabajo tal como lo conocemos también cambiará.
Por Natalia Zuazo / Fotos de Ignacio Sánchez
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2016-07-26 :
La Jefatura de Gabinete podrá usar datos personales de la base de datos de la ANSES
Así lo establece un convenio firmado entre la Secretaría de Comunicación nacional y el organismo previsional, según la resolución número 166-E/2016 firmada por el jefe de Gabinete, Marcos Peña, que fue publicada hoy en el Boletín Oficial, informa la agencia DyN.
Por el convenio, que tiene una duración de 2 años, la ANSES remitirá periódicamente su base de datos relacionada con Nombre y Apellido, DNI, domicilio, teléfonos, correo electrónico, fecha de nacimiento, estado civil y estudios de los ciudadanos, a la Secretaría de Comunicación que considera "necesario contar con herramientas que permitan instrumentar las políticas de comunicación pública" que incluirán estrategias de comunicación vía "redes sociales", hasta "comunicaciones electrónicas, telefónicas, conversación persona a persona de forma de lograr un contacto individual e instantáneo".
En sus fundamentos, la resolución 166 E/2016 publicada hoy en el Boletín Oficial, señala que "la Secretaría de Comunicación Pública de la Jefatura de Gabinete de Ministros, mediante sus unidades orgánicas, debe mantener informada a la población a través de diversas modalidades, que incluyen desde las redes sociales y otros medios de comunicación electrónicos, hasta el llamado telefónico o la conversación persona a persona, de forma de lograr con los
ciudadanos un contacto individual e instantáneo".
Agrega que "resulta esencial para el Estado Nacional la identificación, evaluación y análisis de problemáticas o temáticas de interés en cada localidad del país, así como la comprensión y detección de variables sociales y culturales que permitan incorporar la diversidad federal en la comunicación pública".
En ese marco, señala que "resulta necesario contar con herramientas que permitan instrumentar las políticas de comunicación pública, a través información que se encuentre consolidada en bases de datos, destacándose la posibilidad de enriquecerlas, segmentarlas, clasificarlas y normalizarlas, para posteriormente compartirlas con el organismo dador".
Entre los fundamentos de la resolución se señala que "en virtud de ello se ha suscripto entre la Secretaría de Comunicación Pública de la jefatura de Gabinete de Ministros y la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES), ad referéndum del Jefe de Gabinete de Ministros, un Convenio marco de cooperación, mediante el cual se establece el marco técnico jurídico para el intercambio electrónico de información entre las partes firmantes, contenida
en sus bases de datos consolidadas".
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2016-07-26 :
el cáncer crece en la Argentina
El país tiene una incidencia de 217 casos cada 100 mil habitantes y se ubica entre los de promedio “medio-alto” de nuevos enfermos por año. Cuál es el top 6 de los más frecuentes.
La palabra cáncer es una de esas que paraliza a quien la escucha. Sea porque recibe el diagnóstico para sí o para un familiar.
Lo cierto es que la enfermedad tan temida es prevenible y, ante un diagnóstico temprano, los pronósticos no son tan desalentadores como se cree.
El médico especialista en Oncología, Alejandro Turek (MN 65.164) alertó sobre una "combinación fatal" para el desarrollo de tumores malignos en adultos. Dijo que "la genética, los hábitos y estilos de vida, la polución ambiental, los antecedentes familiares de neoplasias, justifican cuidados y controles especiales; y el mix de mala dieta, inactividad física, alto índice de masa corporal, tabaquismo e ingesta de alcohol en límites no sociales, explica la incidencia de varios tumores malignos en el país".
Finalmente, el impacto de la polución ambiental está bien documentado. La Argentina cumple 200 años instalada en una ubicación intermedia de incidencia del cáncer. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Agencia Internacional de Investigación del Cáncer (IARC, por su sigla en inglés), su base de datos online Globocan y el Ministerio de Salud, el país se ubica en un índice de incidencia (casos nuevos por año) medio-alto, de 217 casos /100 mil habitantes promedio.
5 mil mujeres por año se diagnostican con cáncer de cuello uterino, una enfermedad que, con los chequeos de rutina, es de diagnóstico temprano
Turek precisó que en referencia a los "100 mil nuevos enfermos de cáncer por año que reveló el estudio para 2012; proyectados 120 mil nuevos casos para 2015 y 173 mil para 2035 tendremos más cáncer en los años futuros".
Y detalló qué tipos de tumores integran el top 6 de los nuevos casos por año: 1- cáncer de mama, 2- colo-rectal, 3- pulmón, 4- próstata, 5- cérvix uterino y 6- riñón.
En cuanto al top 3 de mortalidad, lo integran: cáncer pulmonar, colo-rectal y mamario.
"El cáncer colo-rectal y pulmonar luego de los 50 años iguala a mujeres y hombres en la estadística -aclaró el especialista-. 20 mil mujeres se enferman cada año de cáncer mamario. El promedio de ellas que se controlan y estudian su estado de salud aún es insuficiente".
Y tras asegurar que "a pesar de los adelantos innegables en el cuidado médico de todo tipo, la mortalidad aún es alta", Turek puntualizó que "cinco mil mujeres por año se diagnostican con cáncer de cuello uterino, una enfermedad modelo para la prevención (factible), diagnóstico temprano y tratamiento indoloro. Pero vemos morir innecesariamente a muchas de ellas en etapa avanzada".
El especialista añadió que "entre 2012 y 2015 el aumento de la incidencia fue de 5%. El proyectado para 2035 es de 50%".
Sobre el cáncer colo-rectal, Turek aseguró que "en la Argentina todavía hay mucha gente joven que se muere de ese cáncer porque llega tarde al diagnóstico. La enfermedad es prevenible y factible de diagnosticar en etapas tempranas con cura del 100% de los casos".
Y continuó: "La atención a ciertas neoplasias debiera ser diaria en nuestros consultorios, hospitales y servicios. Tal vez estas difundir estas cuestiones sirva para generar conciencia y que alguien que no se siente bien consulte antes y un profesional atento lo ayude a curarse".
Respecto de los estudios físicos requeridos, fue preciso: "Con una endoscopia -que es ambulatoria y que tarda 15 minutos en manos de los buenos gastroenterólogos del país- podemos saber si nuestro colon y recto están sanos o no".
"No fumar es una decisión inteligente. Cada cigarrillo rubio contiene 60 sustancias tóxicas, entre las cuales hay algunas que promueven el cáncer. Hay componentes presentes en el cigarrillo que nadie con un poco de buen criterio se pondría en la boca, como plomo, cianuro, arsénico, venenos paras ratas y nicotina, que es el compuesto adictivo", detalló el especialista en oncología, quien consideró que "alcohol y tabaco son dinamita porque juntos hacen sinergia y potencian el daño, especialmente en la zona de contacto".
Fumadores y alcohólicos tienen mayor incidencia de algunas neoplasias que tiene que ver con sus hábitos.
Además, indicó que "la gente que no mantiene su peso tienen algunas neoplasias con mayor incidencia que las personas delgadas. Los tratamientos hormonales en la mujer sin control por muchos años pueden resultar un factor inapropiado para el control de las neoplasias".
¿Qué estudios hacerse según el género? Las mujeres: consulta anual con el clínico de cabecera. Autoexamen mamario mensual, mamografía +/-, ecografía mamaria bilateral en ausencia de factores personales o familiares de riesgo. En ese caso habrán iniciado sus chequeos mucho antes. Examen anual ginecológico -papanicolau, colposcopía y control de la infección por HPV-. De acuerdo a resultados se repetirán en intervalos anuales o más prolongados. La mama se estudia hasta los 75 años, mientras que el cérvix uterino hasta los 65. Luego, el especialista evalúa la conveniencia de seguir los controles. Radiografía digital de tórax anual si fuman, colonoscopía inicial a los 50 y luego cada 5 años en ausencia de pólipos hasta los 75. Prestar atención a todas las lesiones benignas de la piel. Sobre todo si se expusieron en exceso al sol sin protección adecuada y siguen esa práctica. Los cambios de forma, bordes, color, tamaño, y sangrado de una lesión cutánea es motivo de consulta con especialistas.
Los hombres: consulta anual con el clínico de cabecera. Radiografía digital de tórax anual si fuman, colonoscopía y el control de la piel, igual a las mujeres. Control anual con urología para el tacto rectal y marcador PSA en sangre para descartar el tumor prostático.
En ambos sexos: control completo de laboratorio anual, para evaluar la normal función de la médula ósea y las células de la sangre, hígado, riñón, metabolismo. Y consultar rápidamente ante cada signo que parezcan anormales de reciente aparición (disfonías sin solución, sangrados, tos seca que no cede, tumoraciones o ganglios que desarrollan en corto tiempo, entre otros motivos de consulta).
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