2018-09-17-19:50:11

Se Cumple Un Año De Un Día Histórico Para Los Mercedeños


2018-09-17-19:48:24

La Intendente Entregó Subsidio A Escuela Nº 589


2018-09-17-19:47:28

Finalizó El Torneo De Vóley Mixto Docente


2018-09-17-19:46:26

Alumnos Del Centro De Alfabetización Para Adultos Viajaron A Itatí


2018-09-17-19:44:50

11° Fiesta Regional Del Mbaipy


2018-09-17-19:41:07

Finalizó El Campeonato De Picadas De Autos 2018


2018-09-17-19:40:29

Confirman Nueva Fecha De Operación Milagro


2018-09-17-19:39:54

Charla: "Malvinas, Testimonio De Un Corresponsal De Guerra"


2018-09-17-19:38:33

Garantizando La Producción De Los Feriantes


2018-09-17-19:37:44

Capacitación Del área De Salud



Mimercedes Corrientes

[Volver Al Listado de Artículos]

Chochono

Mercedes es una bella ciudad de Corrientes, rodeada de suaves ondulaciones del terreno; entre ellas en cerro Pajarito, posiblemente uno de los lugares más altos de una tierra sin ortografía.

Grandes estancias la rodean y dicen indiscutible poderío material. Como en otras ciudades, en sus calles se ven algunos pobres ancianos, lisiados, mendigos; que ponen un grave interrogante en la línea ascendente de su ponderable progreso.

Chochono era uno de ellos. Identificado con el sol, el agua, el polvo, el frió y el dolor; sufría las consecuencias de una inclemencia natural, sin amparo.

¿Cuál era su verdadero nombre? Lo ignoro. Más bien dicho, nunca quise saberlo. Para mí siempre ha sido y será Chochono. Con esa singularidad universal que tiene los apodos y que -a menudo- dicen algo más grande que el propio nombre.

La primera impresión que se recibía al verlo era de profunda pena: al contemplar su figura deforme, con una mano torcida, una pierna dura, moviéndose con dificultad. Rotoso y a menudo hambriento: vivía de lo que quisieran darle. Dormía en el suelo; en cualquier parte. Casi inexperto; apenas podía darse a entender. De sus labios se escapaba una especie de sonido gutural; con el cual agradecía algún pequeño favor recibido.

Era–sin embargo- un ser querido y siempre encontraba quién lo socorriera en sus necesidades elementales: monedas, comida, ropa en deuso porque su contrahecha y cansada figura representaba algo así como un símbolo indefinible, que dolía en los ocultos misterios del alma.

Pero los años fueron pasando y el tiempo fue apresurando una ejecutora – ineludible- en la desvalijada existencia de éste hombre.

En invierno de 1969 fue muy frió y una mañana lo encontraron- cubierto por la escarcha- tirado junto a una cuneta de aguas helada, agonizante. Inútiles fueron los esfuerzos que se realizaron por salvarlo. Murió en el hospital, atendido por la solicita humanidad de un médico amigo. Allí también conoció la innegable bondad de un plato de sopa caliente.

Han pasado los años y se nota un vacío en la ciudad: ¡ha muerto Chochono!.

© - Copyright 2005-2018 MiMercedes.com.ar - Todos los derechos reservados
Informaciones

Ciudad de Mercedes - Corrientes - Argentina

Prohibida La Reproducción de los contenidos, notas e imágenes de éste sitio sin el expreso consentimiento por escrito del Director