2018-07-18-09:31:59

Cambio Solidario Abre Su Comedor Para Paliar La Crisis


2018-07-18-09:29:46

Fiesta De La Virgen De Itatí En Colonia Carlos Pellegrini


2018-07-18-09:28:44

El Gato Con Botas Llega A Mercedes


2018-07-18-09:27:38

Último Día De La Oficina Móvil De AFIP En Mercedes


2018-07-18-09:24:45

Asistencia A Personas Con Discapacidad


2018-07-18-09:23:21

Inauguración De La Exposición Y 70° Aniversario De La Cooperativa Avícola


2018-07-17-10:13:15

Área De Discapacidad: Inicio La Colonia De Vacaciones


2018-07-17-10:12:13

Desfile De Mascotas Y Taller Para Los Dueños


2018-07-16-18:41:35

La CAR Se Reúne Martes Y Miércoles En Corrientes Y El Interior De Chaco

2018-07-16-18:40:15

Jornada De Campo Para Conmemorar El Día De Las Cooperativas



Mimercedes Corrientes

[Volver Al Listado de Artículos]

Chochono

Mercedes es una bella ciudad de Corrientes, rodeada de suaves ondulaciones del terreno; entre ellas en cerro Pajarito, posiblemente uno de los lugares más altos de una tierra sin ortografía.

Grandes estancias la rodean y dicen indiscutible poderío material. Como en otras ciudades, en sus calles se ven algunos pobres ancianos, lisiados, mendigos; que ponen un grave interrogante en la línea ascendente de su ponderable progreso.

Chochono era uno de ellos. Identificado con el sol, el agua, el polvo, el frió y el dolor; sufría las consecuencias de una inclemencia natural, sin amparo.

¿Cuál era su verdadero nombre? Lo ignoro. Más bien dicho, nunca quise saberlo. Para mí siempre ha sido y será Chochono. Con esa singularidad universal que tiene los apodos y que -a menudo- dicen algo más grande que el propio nombre.

La primera impresión que se recibía al verlo era de profunda pena: al contemplar su figura deforme, con una mano torcida, una pierna dura, moviéndose con dificultad. Rotoso y a menudo hambriento: vivía de lo que quisieran darle. Dormía en el suelo; en cualquier parte. Casi inexperto; apenas podía darse a entender. De sus labios se escapaba una especie de sonido gutural; con el cual agradecía algún pequeño favor recibido.

Era–sin embargo- un ser querido y siempre encontraba quién lo socorriera en sus necesidades elementales: monedas, comida, ropa en deuso porque su contrahecha y cansada figura representaba algo así como un símbolo indefinible, que dolía en los ocultos misterios del alma.

Pero los años fueron pasando y el tiempo fue apresurando una ejecutora – ineludible- en la desvalijada existencia de éste hombre.

En invierno de 1969 fue muy frió y una mañana lo encontraron- cubierto por la escarcha- tirado junto a una cuneta de aguas helada, agonizante. Inútiles fueron los esfuerzos que se realizaron por salvarlo. Murió en el hospital, atendido por la solicita humanidad de un médico amigo. Allí también conoció la innegable bondad de un plato de sopa caliente.

Han pasado los años y se nota un vacío en la ciudad: ¡ha muerto Chochono!.

© - Copyright 2005-2018 MiMercedes.com.ar - Todos los derechos reservados
Informaciones

Ciudad de Mercedes - Corrientes - Argentina

Prohibida La Reproducción de los contenidos, notas e imágenes de éste sitio sin el expreso consentimiento por escrito del Director